Por fin, la mar

Hacía demasiado tiempo que no bajaba a la mar.

Aquí es imposible no tropezársela, pero bajar requiere tiempo, porque ganas siempre sobran (es increíble como tener un desordenado orden de prioridades puede estropear una vida a veces).

Así es que bajé y me mojé, porque yo no sé ir a la mar y no mojarme.

Y como dijo el poeta, me mantengo en mi esperanza.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s