Esto va contigo

Integración, disciplina, unidad

Para conseguirlo hay que afianzar muy bien nuestros rasgos de identidad. Aquellos que compartimos la mayoría y alrededor de los cuales es viable la integración: el respeto a la legalidad democrática, el fortalecimiento de la independencia de las instituciones, el compromiso con el desarrollo sostenible, una apuesta por la Democracia participativa y la renovación para desarrollar nuevas políticas de progreso, centradas en las necesidades reales de los ciudadanos.

 

Dirigir el PSOE en la isla de Tenerife no va a ser tarea fácil en los próximos años, y requiere un equipo estable, cohesionado, que hable mucho entre sí y con todo el Partido. Que tenga claro que sólo nos vale ganar por mayoría absoluta y que trabaje para ello.

 

Si logramos que nuestro discurso político no sea el fruto de intuiciones personales, sino el resultado de mucho debate interno y una relación más cercana con los ciudadanos, estaremos empezando a cambiar las cosas.

 

El instrumento esencial para conseguirlo es el Comité Insular de los Socialistas Tinerfeños, la asamblea de todos, que tiene que funcionar verdaderamente como el máximo órgano de gobierno del Partido entre Congresos. Hay que impulsarlo y renovarlo para que sea un órgano de debate político y no el lugar al que se va a escenificar diferencias y rencillas de bajo vuelo.

 

Y tras el debate, la disciplina. Si realmente hay debate, en lugar de posiciones inamovibles, habrá consenso, disciplina y por tanto unidad. Recuperaremos el respeto a la hora de relacionarnos, con argumentos que no lo arrastren todo hacia lo personal. Quienes acuden a los medios para romper la unidad del posicionamiento político, quienes filtran y desacreditan, quienes tratan de sacar ventaja del silencio responsable de los otros; traicionan a la mayoría, y regalan al resto de los partidos, votos que son del PSOE.

 

Tenemos que confiar en los equipos, la lealtad interna, el rigor de un trabajo constante y serio, la anticipación política, y la lucidez de nuestros análisis superando los roces y las dificultades. Sólo así será posible la unidad, que no estará vacía, sino preñada de contenido.

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1 comentario

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  • Ana Vega Alvarez // 6 Enero 2009 a 00:26

    Bueno Nacho en esta parte hay cosas que comparto y otras que no.La primera parte está muy bien, tema integración. Todo va al mismo sitio, unidad,disciplina,y terminar de una vez por todas con los ataques internos, vamos para mí sería aquello de: te quito a tí y me pongo yo, claro está, no sin machacar antes al rival, creo que más o menos se podría interpretar así, si no fuera así te rogaría me lo aclararas. Y llegas al punto de la lealtad y disciplina o viceversa, bueno, efectivamente la disciplina es un elemento que no podemos dejar de lado, porque luego pasa lo que pasa y, a las pruebas nos remitimos. Pero llegas a un punto que yo no comparto, el párrafo que aludes a las traiciones regalando los votos a los demás partidos. Pues hombre compañero, depende en que situación se encuentre cada uno, y eso no significa que yo lo apoye,pero tampoco seré yo quien los juzgue. Sólo hay algo que yo jamás podré entender refiriéndome a los votos de castigo, y es que alguien con ideologia de izquierdas sea capaz de darle el voto a un partido de derechas. En otros supuestos, pues no se que decirte, yo soy una persona de principios, pero¿ en el caso de que en mi municipio o ciudad donde viva, quien represente mi partido ( es decir la persona ), no representa para nada lo que yo entiendo por ideologia socialista y no ha sabido desempeñar su papel como tal ( ojo,esto va en general que no haya equívocos, puede ser en Tenerife, Madrid, Segovia,País Vasco…. ), por lealtad he de mantener ese voto aun sabiendo que es el final de mi partido? Pues creo que no, podrían ocurrir dos cosas o no ir a votar( en mi caso jamás lo haría porque para mí es un derecho y una obligación como demócrata) o buscar alguna formación que sea lo más cercana posible a mi ideologia política. Hablas de las mayorias, y me parece genial,pero sabes que pienso, que las minorias también existen, y si la mayoria no está condicionada por nada ni por nadie, vamos bien, pero ¿ y cuando lo está que pasa? Creo compañero que ya que me has dado la oportunidad de escribir en tu blog, algo que ha de prevalecer es la sinceridad y no decir algunas cosas que muchos sabemos que no es así. Así que ya lo sabes, disciplina sí, integración por supuesto, pero para todos, participación, toda la del mundo, lealtad, de acuerdo, pero siempre que los que nos representen sean leales con nosotros, empezando por las bases.

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